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Samuel CaminoPsicólogo sanitario en Ciudad

Autoestima: cómo mejorar la relación que tienes contigo

La autoestima no consiste en pensar que eres perfecto. Descubre qué es realmente y cómo empezar a tratarte con más respeto y amabilidad.

Por Samuel Camino2 min de lectura

Cuando hablamos de autoestima, muchas personas imaginan a alguien seguro de sí mismo, que nunca duda y siempre se ve capaz. Pero una autoestima sana tiene menos que ver con sentirse genial y más con cómo te tratas cuando las cosas no salen bien.

Qué es (y qué no es) la autoestima

La autoestima es la valoración que haces de ti y la forma en que te relacionas contigo. No significa creer que eres mejor que nadie ni ignorar tus errores. Significa poder reconocer tus fallos sin que eso ponga en duda tu valor como persona.

Una autoestima frágil suele mostrarse de varias formas:

  • Una voz interna muy crítica que se activa ante cualquier error.
  • Dificultad para aceptar halagos o para reconocer tus logros.
  • Necesidad constante de aprobación externa.
  • Problemas para decir que no o para expresar lo que necesitas.

De dónde viene la voz crítica

La forma en que nos hablamos a menudo se aprende. Mensajes recibidos en la infancia, experiencias de rechazo, comparaciones constantes o entornos muy exigentes pueden dejar una huella. Esa voz crítica suele tener una intención protectora: evitar que fracases o que te rechacen. El problema es que lo hace a base de miedo y dureza.

Tres prácticas para empezar

1. Observa cómo te hablas

Durante una semana, anota las frases que te dices cuando algo sale mal. Después pregúntate: ¿le hablaría así a una persona a la que quiero? Este simple ejercicio suele revelar un doble rasero sorprendente.

2. Practica la autocompasión

La autocompasión no es conformismo. Consiste en reconocer que estás pasándolo mal, recordar que equivocarse es humano y ofrecerte el mismo apoyo que darías a un buen amigo. Las investigaciones muestran que las personas autocompasivas se recuperan mejor de los errores y se motivan más, no menos.

3. Actúa según tus valores, no según tu miedo

La autoestima crece cuando haces cosas que son importantes para ti, aunque sientas inseguridad. Poner un límite, apuntarte a esa actividad que te apetece o expresar una opinión son pasos pequeños que envían un mensaje claro: mis necesidades cuentan.

La terapia como espacio para reconstruirte

Trabajar la autoestima en terapia permite entender el origen de esa voz crítica y entrenar, paso a paso, una relación contigo más justa y amable. Si sientes que te pesa demasiado la exigencia o que vives pendiente de lo que piensan los demás, hablarlo con un profesional puede marcar una gran diferencia.

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